¿Por qué necesitamos la teoría socialista?

octubre-noviembre de 2011 | página 3

SI, COMO planteaba Carlos Marx, la clase dominante necesita una ideología para justificar el capitalismo, los socialistas necesitamos nuestra propia teoría para revelar la verdad que se nos oculta. PAUL D'AMATO, co-director de la revista International Socialist Review, nos explica.

- - - - - - - - - - - - - - - -

LA GENTE sabe que para realizar cualquier investigación en ciencias --física o química, por ejemplo-- los científicos necesitan una teoría, eso es, un modelo de cómo y por qué suceden las cosas, que no es evidente por medio de la observación inmediata.

Los científicos no podían, por ejemplo, aprender de la observación directa que los animales tienen un código genético en sus células que determina su composición física general.

También parece que los planetas y las estrellas giran alrededor de la Tierra. Pero fue necesaria mayor observación para descubrir que es la Tierra la que gira alrededor del Sol, en un sistema solar que a su vez gira alrededor del centro de la galaxia, y así sucesivamente.

En otras palabras, la teoría científica nos ayuda a penetrar la apariencia de las cosas para comprender las leyes fundamentales que gobiernan su comportamiento. Sin este conocimiento, sería imposible el desarrollo de nuevas tecnologías.

Esto explica el mundo natural. Pero ¿qué hay con la sociedad humana? ¿Por qué necesitamos una teoría de la sociedad y su historia? Karl Marx escribió una vez: "Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo".

Algunos interpretan esto como un argumento contra la teoría --que no necesitamos ideas tanto como simplemente salir a las calles y luchar por la justicia que buscamos. Sin embargo, Marx pasó mucho tiempo interpretando el mundo --con el fin de cambiarlo.

La clase dominante, por otra parte --el 1 por ciento más rico de la sociedad que poseen los bancos, las fábricas, los hospitales, los medios de comunicación, etc.-- no desea que la sociedad cambie. Necesita las ciencias, sin duda --la física y la química, la biología y la informática-- con el fin de investigar la manera de aumentar sus ganancias produciendo más barato y más rápido.

Necesita las ciencias para proporcionar la tecnología militar más moderna para proteger su riqueza contra otras clases dominantes del mundo, y contra la clase obrera. Pero lo último que quieren los que rigen la sociedad es un entendimiento científico y profundo de la sociedad.

Por el contrario, lo que necesita no es la ciencia, sino lo que Marx llamó la "ideología" --las ideas, usadas no para explicar el funcionamiento de la sociedad (y por lo tanto como transformarlo), sino para impedir el entendimiento y/o justificar como necesario la desigualdad y la injusticia.

Marx desafió a los economistas de su tiempo, diciendo que para ellos, no era una cuestión de si "este u otro teorema era cierto, pero si era útil o perjudicial para los capitalistas, conveniente y oportuno, políticamente peligroso o no."

"En lugar de investigadores desinteresados", Marx concluyó, "eran pugilistas a pago. En lugar de una auténtica investigación científica, [había] la mala conciencia y las malas intenciones de la apologética".

Una función de los "pugilistas a pago" --como centros de investigación gubernamentales o privados, los economistas o sociólogos en las prestigiosas universidades y los demás-- es explicar la sociedad actual como si fuera algo estático e inmutable.

Es repetido una y otra vez que el capitalismo sólo corresponde a la naturaleza humana. Si esto es cierto, entonces el cambio social es imposible. No importa de que por la mayor parte de la historia, los humanos vivieron en sociedades, de cazadores y recolectores, donde los bienes eran adquiridos y compartidos en común.

Por otra parte, los trabajadores --la gran mayoría explotada para proveer las ganancias de una minoria-- tienen interés en la comprensión de cómo de verdad funciona la sociedad. Tienen un interés en buscar debajo de la apariencia de la superficie de nuestra sociedad --la apariencia, por ejemplo, que "una persona, un voto" nos da a todos la misma voz en lo que sucede en el sistema político.

Lo que Marx llamó "las ideas dominantes de la sociedad" --las ideas racistas, sexistas y anti-inmigrantes, la idea de que la escasez causa la pobreza-- se difunden ampliamente, precisamente para tratar de mantener a los trabajadores divididos y para oscurecer el funcionamiento real del sistema.

Los científicos tienen sus laboratorios. El laboratorio de los trabajadores es la sociedad misma. A través de la lucha de clases --y la experiencia acumulada y generalizada de esa lucha-- los trabajadores aprenden la verdadera naturaleza del sistema y cómo transformarlo.

En la medida en que una verdadera comprensión crítica de la sociedad representa una clase, Marx planteó "sólo puede representar a la clase cuya vocación en la historia es el derrocamiento del régimen capitalista de producción y la abolición definitiva de todas las clases --el proletariado".

Traducido por Lance Selfa

Página principal | Retornar arriba

 



Lee los números anteriores de Obrero Socialista.


Lee lo más actual sobre Puerto Rico, de la lucha estudiantil a la situación dentro del movimiento obrero. También se puede leer reseñas de obras artísticas y análises marxistas en español.


Protesta la ley SB1070 con este cartel...Ponlo en tu pared o ventana. Haz clic aquí para bajar el cartel en formato PDF.